jueves, 10 de octubre de 2013

278. EL BESO VOLADO

El Beso Volado es mi contribución al número 21 de la Revista Grisú, editada por el Centro de Documentación de Poesía Visual de España

Ni que decir tiene que esta obra está dedicada a todos aquellos que se quieren pero que están lejos.

miércoles, 9 de octubre de 2013

277. EL NIÑO BELTRÁN.

Este muñeco de arena ha sido mi contribución a la I Convocatoria de Mail Art  organizada por el Grupo Correos, cuyo tema es la infancia.

Porque 

Aunque sea difícil volver a la infancia,
nada nos impide seguir jugando.

martes, 8 de octubre de 2013

lunes, 7 de octubre de 2013

275. MI CORAZÓN ES UNA PLAZA PÚBLICA DONDE DUERMEN DE NOCHE LOS MENDIGOS.


Recuerdo el momento exacto en el que por primera vez escuché esos versos. Era el año dos mil dos y volvía andando de la Biblioteca de la Facultad a mi casa. En la radio contaban que se había fallado el premio Adonais de Poesía y que había resultado ganador un chico de Huelva, que tenía, más o menos, mi edad.

El locutor llamó al chico por teléfono y después de darle la enhorabuena le propuso leer alguno de los poemas premiados.

Al oír los dos primeros versos del poema elegido, la tierra tembló. Me apoyé en una de las columnas que aguantan los soportales de la avenida y esperé a que la entrevista finalizase.

Ni entonces ni hoy he llegado a entender el significado último de aquéllos versos. Sin embargo, diez años después, los poemas incluidos en RUA DOS DOURADORES, de Adrián González Acosta, me siguen emocionando.

domingo, 6 de octubre de 2013

miércoles, 2 de octubre de 2013

273. TODO ESTO.

Te llamo y te pregunto que cómo te ha ido. Me respondes qué cómo quiero que vaya, que muy mal, que no sabes si serás capaz de aguantar todo esto.

Me cuentas que hoy has estado a punto de salir corriendo, que dudas sobre si este calvario va a servir para algo. Que si te vas a morir, cuanto antes mejor.

A mi, entonces, se me cierra el estómago. Pienso en lo fácil que sería opinar, tratar de darte ánimos, engañarte quizás. Pero sólo se me ocurre decir que sí, que llevas razón. Que vas a morirte, igual que vamos a morirnos todos.

Me despido convenciéndote de que mañana va a ir mucho mejor porque en la vida, al final, todo es cuestión de irse acostumbrando.

Cuelgo el teléfono. No sé qué hacer ni hacia dónde ir. Trato de recordar si, antes de todo esto, alguna vez fuimos capaces de ser felices. 

martes, 1 de octubre de 2013

272. CASI NADA.

Recibir un correo del Señor Presidente respondiendo que te va a enviar el libro es estupendo, aunque casi nada si tenemos en cuenta el libro que es y las ganas que tengo de leerlo.