martes, 1 de mayo de 2012

153.EL ETERNO RETORNO.


Querido Marc:

No se si te acordarás de mí. Mi nombre es Beltrán Laguna y soy el chico que hace un par de semanas entró en el comercio en el que trabajas interesándose por el anuncio del escaparate en el que se ofertaba una gran selección de productos de papelería en liquidación.

Para ayudarte a hacer memoria, te recuerdo que la primera tarde te pedí que me guardaras todas las chinchetas de colores que quedaran y que, a la mañana siguiente, volví a por las chinchetas y también me llevé papel de dibujo, varios tipos de sobres, fundas de plástico, etiquetas y bolígrafos rojos, de esos que se utilizan para corregir exámenes.

Quería agradecerte la paciencia que tuviste conmigo, al enseñarme toda la mercancía, abriendo cajones, visitando la trastienda, haciendo recuento de los ejemplares de cada cosa, llevándome la cuenta entre cliente y cliente, etc.

Y agradecerte también tu amabilidad, por ofrecerme precios especiales e incluso regalarme una tarjeta postal en la que una chica rubia esculpida en tres dimensiones contemplaba risueña la torre inclinada de Pisa, también en tres dimensiones. Cuando me reí de la tarjeta me dijiste que nunca se sabía, que quizá algún día me sirviera para algo.

Y llevabas razón. Después de barajar varias opciones, he decidido que seas tú la persona que reciba la tarjeta. Espero que la disfrutes.

Recibe un abrazo.

Beltrán Laguna

1 comentario:

  1. qué bonita historia!!!! me imagino su cara de sorpresa y alegría!!

    ResponderEliminar