lunes 8 de febrero de 2010

43. EN EL FONDO.



Hay una ciudad, al noroeste, donde nunca sale el sol
o eso es, al menos, lo que va diciendo por ahí la gente.

Pero yo que he estado en esa ciudad y que ya he vuelto,
aseguro que, si no salió, fue sólo porque no era necesario.

Y que cuando las nubes, por fin, se quitaron de en medio
supimos que detrás, en el fondo, el sol siempre estuvo allí.

sábado 6 de febrero de 2010

42. LA BUENA SUERTE DE LOS NÚMEROS CAPICÚAS (III).


De las 173 puertas de embarque que hay en la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid Barajas, sólo 17 son capicúas (H11, H22, H33, J44, J55, K66, K77, K88, M22, M33, M44, R11, S22, S33, S44, U55 y U66). Quizá algún día, si pierdes una conexión aérea, te de tiempo a contarlas.

Llegar tarde a tu vuelo es un engorro. Pero si en el vuelo siguiente, cuatro horas más tarde, descubres que el número de la puerta de embarque es capicúa, entonces, puede ser tu día de suerte.

jueves 4 de febrero de 2010

41. VOLAR.




Me gusta volar.
Lo que no me gusta
es viajar en avión.

martes 2 de febrero de 2010

40. LA BUENA SUERTE DE LOS NÚMEROS CAPICÚAS (II).



Además de escribir, los poetas suelen trabajar hasta que pueden vivir de la poesía, lo que, en la mayoría de los casos, nunca llega a ocurrir.

Mi último viaje de negocios iba muy bien hasta que el camarero nos trajo la cuenta del café y, entonces, todo empezó a ir mejor. El tique del desayuno confirmaba que la primera de las reuniones se había desarrollado en la mesa número once.

La teoría de la buena suerte de los números capicúas, aunque funciona, no ha sido contrastada científicamente. Más que nada porque yo mismo la inventé el jueves pasado.

Ya en el hotel, cada habitación se distinguía del resto por llevar el nombre de un personaje ilustre de la ciudad. En la segunda planta, al fondo del pasillo, mi habitación tampoco tenía número, pero de haberlo tenido (...)

Bueno, ya sabes.

domingo 31 de enero de 2010

39. FRIGOPOESÍA.

viernes 29 de enero de 2010

38. LA BUENA SUERTE DE LOS NÚMEROS CAPICÚAS.


Señores clientes:

Les anunciamos que en la mesa número veintidós está comenzando una (...) historia de amor.

Los protagonistas, sin embargo, no encuentran un adjetivo para su historia y, mientras negocian diferentes expresiones, solicitan a la voz en off que pida ayuda por megafonía.

martes 26 de enero de 2010

37. LA FANTÁSTICA HISTORIA DE LOS YOGURES SIAMESES




Ayer, en la sobremesa, no pudimos separar dos yogures de un pack de cuatro. Tras varios intentos, optamos por comerlos por turnos; una cucharada de melocotón tú, una cucharada de albaricoque yo.

Este acontecimiento, además de constituir una señal inequívoca, me sirvió de excusa para pasar el resto de la tarde estudiando las ventajas e inconvenientes de la unión de dos cuerpos.

Para, ya en la cama, llegar a la conclusión de que eso, en sí mismo, ni es bueno ni es malo sino que dependerá, más bien, del tipo de unión que exista entre los cuerpos.